
Fuente imagen: www.europa.eu
Tres años hacía que habíamos entrado en el s.XXI y yo me encontraba en Suecia haciendo mis prácticas de maestro. Este tipo de experiencias en época universitaria te empapan de mucho más que de lo meramente académico. El país báltico era entonces el paradigma de Estado de Bienestar para una Europa que quería seguir creciendo con un modelo que llevaba por bandera los derechos sociales conquistados por la socialdemocracia. Durante ese tiempo pude percibir que el ciudadano sueco creía en su modelo de Estado tan envidiado por otros muchos países. Se creían, y supongo que seguirán creyendo en ello, parte de unas políticas que como sociedad les hacían un poco, o bastante, mejor que la media. Sanidad pública sí, educación pública indiscutible, impuestos por supuesto, igualdad de oportunidades sin lugar a dudas, bajas por maternidad… Y claro, con razón un sueco me dijo mientras departíamos de política: “Suecia no es un país para hacerte rico, pero sí para vivir bien”. No he encontrado una frase que sea tan sencilla y que defina mejor el Estado de Bienestar.
Dos años después leía un titular en “El País” que decía:“Suecia es el único país del mundo donde puedes ganar unas elecciones diciendo que vas a subir los impuestos” .Obviamente las cuentas tienen que cuadrar si todos, y no unos pocos, queremos vivir bien.
¿Cuál es el paradigma hoy para Europa? Me asusta quien piensa que el modelo sueco fue sólo un dulce sueño del que estamos despertando.
Piensen en ello, aun estamos a tiempo de no involucionar.
Diego Cabero Jambrina
Colorado (EE.UU), noviembre de 2011
La base de una carga impositiva aceptada se basa en lo colectivo. Si el ciudadano siente que lo pagado es devuelto a todos (incluido él mismo), no dudará en participar. El tema de menos impuestos es puramente USA, parte de su filosofía, “allá se las arregle cada uno” o “te irá bien si dios está de tu parte”. ¿Cuál de los dos modelos es más humano? No hay muchas dudas.
JCA.
Gracias por el comentario Julio. Estoy totalmente de acuerdo. Me preocupa que muchos no vean el modelo más humano y sus ventajas en la sociedad.
Yo tambien tuve la suerte de estudiar en una universidad de Suecia y hacer mis practicas de maestro en una escuela publica, en Falun, como bien sabes. No puedo estar mas de acuerdo, Diego. La socialdemocracia escandinava es del todo envidiable. Aprendi muchisimo el anyo que vivi alli, rodeado de grandes maestros y sabios profesores. Me fascino el modo en que ensenyan politica en la escuela de primaria. Tenemos tanto que aprender de ellos…
Gracias Breo por aportar tu comentario y compartir también tu experiencia. Efectivamente, tenemos mucho que aprender.
al final siempre volvemos a lo mismo…..
cada vez nos cuesta más aprender y ser conscientes de nuestros propios límites…..
hasta que no logremos dar ese paso….. es difícil pensar en cambios
estupenda reflexión Diego!
Pedro,
Gracias por el comentario… Ser humildes y ver los límites siempre es un grado. En cualquier caso no debemos perder el rumbo… Un abrazo. Diego
Diego: Vamos camino de Yankilandia. Las encuestas españolas dicen que la mayoría no quiere que suben los impuestos. Así que… Las diferencias sociales crecen, las buenas gentes que nos rodean cumplen el dicho unamuniano de nacer, crecer, procrear y dormir la siesta. La salud interesa, pero cuesta dinero; la educación se vende mal; la igualdad es un ideal del XIX y eso queda muy lejos; pensar da dolor de cabeza. ¿Aprenderemos a vivir siguiendo el ideal de fray Luis “ni envidioso ni envidiado”? Gracias, muchacho. Como estoy de lunes y casi depre, lo dejo. Un abrazo
manuel
Cabero,
Tu comentario siempre aporta un punto de reflexión más. Como sociedad estamos viviendo una involución en valores y con unas consecuencias nefastas para una humanidad que en teoría debería tender a ser más libre y menos egoista. Un buen sistema sanitario (público) y una buena educación (pública) nos hace más libres…¿Alguien no lo ve? Por lo visto muchos.
Un abrazo y gracias. Diego
Oportuno artículo en estos momentos donde la sociedad española se encuentra sumida entre la angustia y el desencanto y afronta una elecciones inminentes.
La economía sueca es envidiable pero hay que tener en cuenta que se dan las circunstancias ideales: un pais grande, rico y poco poblado.
Todos firmaríamos ahora mismo pagar los impuestos de Suecia y que nuestro dinero redundará en unos servicios extraordinarios como los que ellos tienen, pero primero en España y en el resto de Europa debemos depurar un sistema político que nos tiene axfisiados. Hemos creado una casta política cada vez más numerosa, poco preparada y muy ambiciosa que nos está llevando al abismo. A la política tiene que llegar gente como tú, con una buena formación, buenas dosis de idealismo y ganas de cambiar el mundo.
Ahora urge depurar este sistema que nos tiene agarrotados para despues aplicar ese socialismo del norte de Europa tan envidiable. El político tiene que entender que la política no es un puesto de trabajo es un servicio público que presta a la comunidad. A lo mejor todo tiene que caer para empezar de nuevo. Un saludo Diego y sigue en esa linea de trabajo y vida que hace que seas un valor seguro y de futuro para esta sociedad.
Gracias Toño por tu comentario y reflexión. Si es cierto que cada país tiene sus propia realidad y la de Suecia es bien diferente a la española. Que lo tengamos un poco más complicado no quiere decir que sea imposble. En Sanidad, por ejemplo, hemos sabido llegar a la altura aunque ahora algunos cuestionen el modelo… Debemos cuidarlo y no retroceder. Gracias por aportar tu reflexión, que comparto, y enriquecer así el post y el debate. Un abrazo. Diego
“Estamos a tiempo de no involucionar”, incluso diría que estamos a tiempo de seguir desarrollándonos de manera sostenible; la cuestión es que no está claro que haya algún paradigma o modelo teórico a nivel europeo (con permiso de Merkel y Sarkozy), así que habrá que tener presente seguir persiguiendo la utopía del crecimiento solidario, por qué no, difundir esar mentalidad que también comparto: vivir bien, no es hacerse rico.
Un abrazo,
Gracias Ángel por tu comentario. Claro que estamos a tiempo aunque es cierto también que estamos viviendo un punto de inflexión (en cuanto al modelo de sociedad que queremos) en el que se están tocando puntos incuestionables hace diez años… Estamos en pleno debate aunque algunos no quieran debatirlo… Un abrazo
“Suecia no es un país para hacerte rico, pero sí para vivir bien”, como tú indicas, no hay una frase que defina mejor el estado de bienestar. Modelo a seguir el sueco, donde sus ciudadanos son conscientes de donde salen los recursos para mantener el sistema (educación, sanidad, ..) y son capaces de grandes esfuerzos (subida de impuestos) para mantenerlo.
Al contrario de nuestro país, donde parace que en demasiadas ocasiones se nos olvida como se mantiene el sistema, quizá, y esto es una reflexión muy personal, todavía nos quede alguna reminiscencia del anterior sistema de beneficencia, que toco vivir a muchas generaciones en la etapa anterior a la democracia.
Hay que entender que cuando nuestros hijos van al colegio, no es gratis, cuando nuestros mayores hacen uso del sistema de sanidad, no es gratis, lo pagamos de nuestros impuestos. Y a partir de aquí tenemos que pensar que nadie nos está regalando nada (esto no es beneficencia). Es nuestro esfuerzo el que mantiene el país, y somos nosotros los que tenemos que elegir el modelo de pais que queremos.
Un fuerte abrazo desde Eibar.
Luis,muchas gracias por tu comentario. La beneficencia exige necesariamente un sistema de ricos y pobres. Por desgracia hay políticos (conservadores) y políticas (conservadoras) que prefieren favorecer a los ricos y seguro que añoran esa benefiencia (llamémosla caridad) por parte de la iglesia…
Favorecer un buen sistema público de salud y una buena educación pública nos hace sin lugar a dudas más libres. Un fuerte abrazo para vosotros desde Colorado. Diego
Sin lugar a dudas, los suecos son buenos administradores del erario público. También son honestos. Es decir, no existe la corrupción. Se tiene la impresión que los ciudadanos suecos cuando presentan sus declaraciones juradas acerca de sus ingresos, escriben las cifras exactas que han percibido
Es importante vivir bien.Mas aun, es de personas inteligentes vivir bien. Después de todo, cuando nos vayamos a descansar en Paz, los bienes muebles e inmuebles,las piedras,los jardines, los amaneceres, las cuentas bancarias, etc. etc. se quedarán de este lado de la historia.Al otro lado no nos llevamos nada. Cordiales saludos.
Gracias Beatriz por tu comentario. Distribuir bien la riqueza es fundamental para vivir un poco mejor… Hay mucha gente que nunca podrá gastar todo lo que tiene y otros muchos nunca podrán dejar de pedir porque nada tienen. Es evidente que hace falta una admistración justa que se encargue de garantizar un buen estándar de vida a todos sus ciudadanos.Ese debe ser el objetivo de cualquier sociedad moderna. Un saludo. Diego