Pasan los meses, los años y la onda expansiva provocada por el pelotazo de Lehman Brothers parece no tener límite. Sí, ahí empezó la crisis, pero hasta el momento nadie prevé su final a corto plazo y mucho menos un final que no sea esclavo, de nuevo, del maldito dinero. De ese dios a adorar-como dice un amigo-bastante pobre.
El omnipresente estado de bienestar en la Europa contemporánea agoniza en un punto de inflexión hacia no sabemos dónde. Consecuencias directas de su flaqueza ya tenemos aunque quizá no queremos verlas por la falsa creencia popular de que las políticas autonómicas son de segunda división. Para muchos la administración central es la culpable de todo los males sin prestar atención a todas las competencias transferidas a lo largo de las últimas décadas a los gobiernos regionales (educación, sanidad…) Un claro ejemplo es la Comunidad de Madrid. Ahí la educación privada campa a sus anchas mientras la pública aguarda con triste expectación el próximo recorte. Sí, compañero, de la noche a la mañana sobran docentes. En junio hacían falta pero en septiembre no ¡Ay! Lo peor es utilizar la crisis como coyuntura en la que pecar está, por oficio, perdonado. Y eso que en el s. XX la educación y la sanidad se ganaron en el viejo continente un status cuasi sagrado tan solo reservado a los dioses del Olimpo, pero, mira por donde, de la crisis no se libra ni lo celestial. Que se lo pregunten a los griegos que cultura clásica tienen una cuanta, casi tanta como deuda.
El más que cuestionable juego financiero tan abanderado por los neoliberales nos ha dejado también ángeles caídos de grandes cajas por doquier. Ángeles indemnizados ex profeso para caerse y no levantarse. Les pesan tanto los bolsillos… En esto también, por cierto, han tenido bastante que ver los gobiernos autonómicos. Y lo peor es que con ellos cayó también, aunque sin prestación alguna, la ética. Así las cajas cambiaron el ahorro de aquellos que menos tenían por especulación y prejubilaciones de más de seis ceros, a la derecha, a sus altos (en incompetencia) ejecutivos. Eso sí, la caja bien vestida de “pública” y maquillada de “obra social”. Todo esto apesta.
Y entre tanto, como dice Sabina, “mientras la tierra gire y nade un pez hay vida todavía”. Y lo cierto es que el pez parece moverse mejor por dólares (quizá tenga algo que ver el “In God we Trust” que va con ellos) que por maltrechos euros, mejor por donde hay menos Estado y peor donde se ha forjado la sociedad de bienestar. “Pezqueñín” , ojo donde nadas que el tiburón viene a comerte.
Diego Cabero Jambrina
Colorado (EE.UU.), octubre 2011

Diego!! Gracias por seguir compartiendo tus pensamientos; ya se te echaba de menos.
Un saludo
Gracias Leti,
Un abrazo
Parece que no estás tan lejos…
Internet es lo que tiene… Especialmente lo que está pasando con la Educación me parece lamentable…Espero que la gente tome conciencia.
Un abrazo
Pues ya verás los salvapatrias a partir del 20-N… Yo estoy temblando, porque en materia de educación, legislar van a lesgislar, y ya sabes lo que toca. Otra vez a modificar todos los documentos del centro… y a marear la perdiz… Burocracia… Papeles y papeles que nadie lee en nombre de la calidad… Que pregunten a los expertos y a los docentes de una vez… Si de verdad quieren una educación de calidad que dejen hacer a los que saben de esto, con calma, y que busquen el consenso… No lo harán… No lo harán… No lo harán…
Conozco la música y la letra. Y tú también. Con el violín desafinado es imposible lograr el equilibrio, la armonía, la belleza… pero harán que suene a música celestial, ya lo verás, amigo. Y es que nos hemos vuelto duros de oído…
Me alegra saber de ti, compañero. Sé que te debo un café largo…
Carlos,
Muchas gracias por el comentario.¿Cuántos años nos ha costado tener más o menos la “orquesta completa del estado de bienestar” (Sanidad, Educación, Pensiones y Dependencia)? Si empiezan a despedir músicos no hay director que la mantenga…
Por ahora en en Madrid, el “violín solista” desafina, desafina mucho.
Un abrazo, y sí, tan pronto como podamos nos tomaremos ese café.
eres un hombre sabio
ilústranos más a menudo
Gracias Pedro por seguir el blog…
Un abrazo
Diego amigo ¿qué puedo decir? Estamos atrapados y no hay salida. Los mismos que han armado el lío, esos maravollosos neos, van a ganar por goleada. No es que el sistema haya producido la crisis. El sistema es la crisis. ¿Cómo salir? Un abrazo manuel
Efectivamente parece que el sistema en sí es la crisis. No sé como saldremos pero como dicen esos “maravillosos neos” desde luego no… Hablaeremos largo y tendido con un café estas navidades. Un abrazo y gracias como siempre por tu comentario. Diego
Qué decir, que no te hayan dicho ya, me alegra seguir teniendo noticias desde Colorado un año más, para allá se va otro amigo mío, que emigra temporalmente a pesar de la bonanza económica.
La verdad es que viendo los paisajes que te rodean, no me extraña que quisieras volver (ya saliste en el Diario).
Un abrazo
Gracias por el comentario Ángel. Espero que pronto nos podamos ver y charlar de este tema y otros muchos con un café o una birra. Salud